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¿Qué cordón de retracción de cables se adapta mejor a cada aplicación?

El cordón retráctil adecuado para cada aplicación.

Instalación de cables
La instalación de líneas eléctricas y de datos, cables de antena, así como líneas telefónicas y de comunicación para sistemas de voz y vídeo es parte de la práctica diaria en edificios residenciales y comerciales y es una de las tareas básicas de las instalaciones eléctricas. Los cordones retráctiles Greenlee han demostrado ser una excelente ayuda técnica en este campo de trabajo. Con el fin de garantizar un uso correcto de los distintos cordones retráctiles, este informe pretende ofrecer una visión general de las distintas versiones y destacar las ventajas respectivas, así como los ámbitos de aplicación preferentes.
Cordones de nailon y Perlon®
Los cordones retráctiles de nailon y Perlon® son ampliamente usados debido a su bajo coste y aplicabilidad universal. La principal diferencia entre el nailon y el Perlon® radica en la producción química. El nailon está hecho de hexametileno diamina y el Perlon® de caprolactama. Sin embargo, tanto el nailon como el Perlon® están limitados a lugares donde no se requieren fuerzas de impacto y tracción excesivas. Además, tienen una mayor resistencia al roce y, por lo tanto, se desgastan más rápidamente que otros cordones retráctiles como, por ejemplo, los de poliéster o acero. Sin embargo, son muy recomendables para trabajos ocasionales de retracción de cables.
El cordón retráctil de acero
Los cordones retráctiles de acero son muy robustos y combinan una gran flexibilidad con una gran estabilidad, por lo que también son adecuados para retraer cables más pesados a largas distancias.

Nota: ¡Debido a su conductividad, es esencial asegurarse de que el cordón retráctil de acero no entre en contacto con cables bajo tensión!
El cordón retráctil de fibra de vidrio
Los cordones retráctiles de fibra de vidrio consisten en fibras de vidrio individuales embebidas en una resina de poliéster elástica y están unidos para formar un núcleo compacto por medio de un bobinado de torsión cruzada. Esta capa exterior ondulada se encarga de la tensión superficial y de la carga de flexión. Un recubrimiento de polipropileno altamente resistente a la abrasión como capa deslizante reduce la resistencia al roce.

Los cordones retráctiles de fibra de vidrio se caracterizan por una fuerza de empuje muy alta y se utilizan preferentemente para la instalación de líneas de telecomunicaciones y de datos. Los cordones de fibra de vidrio se pueden adaptar especialmente a las necesidades de la obra, es decir, cuanto más grueso sea el cordón de fibra de vidrio, mayor será la fuerza de empuje.

Nota: Se debe evitar cualquier doblez al empujar o tirar. Esta flexión excesiva puede romper el cordón en cualquier momento.

Greenlee ofrece cordones retráctiles de fibra de vidrio en carcasas Speedy Spinner o en carretes Smart Butler para que el cordón retráctil de fibra de vidrio esté bien guardado. Para un uso regular, se recomiendan cordones retráctiles con una carcasa de devanado. Estos permiten una rápida extensión y retracción y, por lo tanto, un trabajo más rápido. Además, los cordones retráctiles, de hasta 40 m de longitud, se guardan perfectamente en el maletín y están bien protegidos, lo que, en última instancia, beneficia a su vida útil.
Varas de retracción de fibra de vidrio
Las varas de retracción de fibra de vidrio se caracterizan por una fuerza de empuje muy elevada y permiten tanto la tracción como el empuje de cables en suelos huecos, techos huecos, paredes de construcción en seco y canalizaciones de cables donde no hay paso de cables, por ejemplo, en conductos vacíos.

Atornilladas, las barras rectas también se pueden guiar con precisión a lo largo de una distancia mayor. Varios accesorios como una lámpara LED, un imán o ganchos especiales completan el sistema.
El cordón retráctil de poliéster
Los cordones retráctiles de poliéster son muy flexibles. Las versiones de alta calidad con cordones de triple torsión, como las que ofrece Greenlee, no solo tienen una resistencia al roce extremadamente baja, sino que también son prácticamente irrompibles. La carga de rotura aumenta con el aumento del diámetro. Puede oscilar entre 2,5 kN para un cordón de 4,5 mm y hasta 5 kN para un cordón de unos 6 mm. Además de una alta carga de rotura, el cordón también ofrece estabilidad al empuje. Solo así se puede aplicar también en cambios de dirección o en grandes distancias. Greenlee también ofrece el “Flexi Spinner”, un cordón retráctil con una carcasa de devanado para una técnica de retracción de cable profesional con poco esfuerzo y un alto ahorro de tiempo.

Nota: La parte más débil del cordón de poliéster es la anilla de tracción comprimida. La resistencia de dicha conexión suele estar por debajo de la carga de rotura de los cordones.
Cuadro comparativo: Nailon/Perlon® – Acero – Fibra de vidrio – Poliéster
Material (diámetro)Ideal para diámetro de tuboRadio de curvatura mín.Fuerza de empujeCarga de roturaFuerza de tracción de pieza con manguito inicial/final
Nailon/Perlon© 3,0 mm16-25 mm80 mm+200 kg120 kg
Acero 4,0 mm16-25 mm80 mm+250 kg130 kg
Fibra de vidrio 4,5 mm40-60 mm310 mm+++1200 kg200 kg
Poliéster 4,5 mm16-32 mm100 mm+++250 kg130 kg
Consejos prácticos para la retracción de cables:
Greenlee ofrece varios accesorios para garantizar que el trabajo en las obras sea lo más sencillo posible:

Con una ayuda de tracción de cable, se puede aplicar una fuerza adicional al cordón para empujarlo o retraerlo. Las manos se protegen de forma eficaz.

Los cabezales de guía de resorte y las anillas de tracción intercambiables se pueden adaptar a las condiciones de la obra y se ahorra mucho tiempo para la improvisación.

Incluso con cables de dimensiones pequeñas y medianas, la retracción es más fácil a través de las mallas de cables. No es necesario pelarlos ni atarlos. Las pequeñas mallas de cables especialmente diseñadas para la construcción de edificios de > = 6 mm hacen que la fuerza de tracción alcance toda la longitud de la malla. Recomendado para su uso con cables especialmente sensibles, como los cables de fibra óptica.

Si al cordón se le aplica o se le rocía lubricante o espuma deslizante en la punta antes de la inserción, la resistencia al roce se reduce notablemente en un 80 %.